Fotos 6ta edicion_galeria helado.jpg

Galería

Escrito en hielo, las memorias de un barrio y su gente

Número revista:

6

Martina Miño es nuestra invitada en esta galería que requiere de su imaginación y de sus deseos de experimentar con el gusto y el olfato; de dar rienda suelta a su lengua y a sus deseos de probar emociones e ideas.

 

La obra de Martina “Escrito en hielo: Memorias comestibles del barrio de San Juan” fue un laboratorio intensivo de reconocer a los pobladores del barrio de San Juan en los alrededores del Centro de Arte Contemporáneo de Quito y trasladar junto a ellos sus memorias en sabores de helados. 

 

En el ámbito del arte, Martina es una exploradora. Desde niña y en su juventud su modo de relacionarse con los objetos era a través de su sustancia, de su textura y aroma. Gustaba siempre de probar, tocar, amasar; de encontrar la lógica y el interés por las cosas que le rodeaban a partir de otros sentidos distintos a la vista y al oído. 

Así le dio un giro gravitacional a su práctica artística. En un mundo devoto al audiovisual, ella mezcló el arte con la cocina y así, ambas prácticas le llevaron a democratizar en su trabajo la posibilidad de acceder a la obra de arte como tal desde los otros sentidos. 

En Helados de memoria, Martina hace un esfuerzo por traducir las emociones de los vecinos de San Juan en diferentes sabores y congelarlos en forma de paleta de helado. Este barrio tradicional de Quito es insigne por su resistencia, unidad y activismo y entre ellos ha conocido a una mujer líder barrial, proveniente de Esmeraldas, para quien la resistencia ha tenido siempre un tinte agridulce; por lo que junto a Martina diseñaron un helado de coco, hecho con las hierbas propias del encocado como se prepara en su tierra y contiene además un centro líquido de grosella para transformar la lucha en un posible sabor.

Martina busca que el arte transforme, cambie el enfoque y que pueda ser gozado con los sentidos. Varias memorias de los vecinos, de la liga de volley, de las mujeres líderes barriales se concentran después de largos meses de conocerse y de diálogo en sabores que son significativos y que van a trascender su memoria y ser degustados por otros, que de algún modo al saborearlos, estarán ingiriendo una historia humana y vívida.

En esta galería podrán escuchar los postulados de Martina, conocer sobre sus referencias e influencias y su modo de sentir el arte.  Y para quienes quieran degustar los helados de memoria se podrá hacer este domingo 4 de julio en el Centro de Arte Contemporáneo a las 11:00.

Por Paulina Simon Torres

¿Qué cosa es un helado de memoria?

La idea es democratizar el arte

¿Cómo se digiere el arte?

Nadie lo hacía tan bien como los Vanguardistas

San Juan, un barrio combativo

El carrito de helados