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El minotauro

Alfonso Espinosa

Número revista:

4

3


Al niño con cabeza de perro

el cráneo le encoge el cerebro

Muerde con avidez los libros

y los huesos de su cabeza se han aplanado atrás


El árbol sobre la nube deja caer sus frutos

Bocas de granizo se esconden tras las esquinas

cuando sale a la calle con su amo y su correa

Asco de monstruo concebido en pesadilla

afable en su propio jardín rodeado de rosales viejos


Encerrado en las haciendas de los padres

Come con avidez libros viejos

y alimenta el fuego

se recuesta sobre la alfombra a los pies del amo

que lo ignora como a la guerra que sucede

a las danzas en la plaza y a los gritos de la iglesia


Al niño con cabeza de perro

El cráneo se le encoge de migraña

Muerde con avidez la oscuridad

Seco remedio para los rotos huesos de la frente


Un árbol cruje en la memoria viva

Las sombras del espanto saltan tras las cornisas

de cada mueble viejo arrumado en su desván

Bosque artificial de acumulados batiburrillos

confortable refugio en otras horas menos atribuladas


Afuera la ciudad es un soto salvaje

Mira con pereza libros nuevos

que lanza al fuego

tiene un insomnio adolorido en el trigémino

que lo ignora como a la muerte que se acerca

a los llantos en la plaza y los silencios en el campo yermo





4



The beast in me

Has had to learn to live with pain

And how to shelter from the rain

Johnny Cash - The beast in me



El minotauro habita en el laberinto de mi pupila

ay de todos

cuando se libere el monstruo de la cuerda de vidrio que lo sostiene prisionero tras mis córneas


Flota en algún lugar una pistola lista para ejecutar un disparo de gracia

Es de puro terror que nos seguimos riendo de todo lo que nos pasa

ignorando todo lo que no nos pasa y debiera para que la vida valga la pena

y no sea este amargo largo ajenjo matizado apenas por el amor dulce y la amistad fresca


Invoco a Teseo en largas sesiones exprimirme el seso pero hasta hoy ningún héroe encuentra una Ariadna

Dentro de mis laberintos todos se han perdido

o se han suicidado de aburrimiento ante el mismo diseño fractal de maclas de pirita


Yo me doy la razón cuando tengo miedo de qué puede pasar

si algún Dédalo interior nos traiciona

y le dice a la novia que me quiere enloquecer cómo entrar y salir matando a la bestia en mis entrañas

porque sé que no tendrían oportunidad de salir inermes y el monstruo liberado de su encierro mineral

tiene muchas cuentas pendientes con demasiados muebles viejos y libros y muertos ajenos que en la misma pira deberán arder

y yo con ellos mientras me mira desde mis ojos liberados con sus pupilas rectangulares


El toro sobre el hombre y la sangre sobre la razón y el hambre de mirar el mar

de correr y de llegar agotado hasta las costas donde se perdió la única que escapó para siempre volando

y lo amaba

y la ilusión de querer hablar y saber que solo lanza un atroz bufido indescifrable

y aunque disponga de carne se aburrirá

y será también un monstruo aplacado de nostalgia habitado por laberintos donde crecen nuevos minotauros


Ilustrará sobre la crueldad si lo dejan salir a los estrados y hará público escarnio de los débiles antes de caer infartado como un bulto.





9


Gira enloquecida mi fe sorda

                                                 El dios

calla y duda como desde siempre


Qué nos redime

                                  Qué nos condena

Cómo nos pesa la cruz

                                             del cuerpo

A cada astilla nos aferramos

                                                         acongojados

por nuestra desnuda soledad

                                                            mal disimulada

Exprimimos los huesos

                                                Buscamos placer

Caímos desde el cielo

                                             a conocer

pero con hilos de asombro

                                   se tejen las mortajas

Qué nos redime

                                    Qué nos condena





11


Todo muere

                        pero la energía sigue

en movimiento

                         perenne

desde la nada

                             hacia la nada

sin afán de sentido

                                   puro ser

que nos siembra

                                  una inquietud


Yegua desbocada

                                   el alma

energía también

                                divina al fin

Guardiana de las

                                  respuestas

para todas las angustias

 Loca desoída

                             Casandra inmortal