Image-empty-state_edited.jpg

Ocre es el color de una gran fisura

Orietta Vidal

Número revista:

8

MI CUERPO 


Tengo huellas en mi espalda 

Huellas pausadas 

Mi cuerpo 

De revoluciones  

De intentos  

Mi cuerpo  

 

Tengo huellas en mi espalda 

Hilos que se intersecan  

Mi cuerpo 

Señales de deseo 

Mi cuerpo de sueño  

Historias de dolor  

 

Ya estuve allí 

En todos los lugares  

Hablé con los fantasmas 

Ahogué mi voz 

Aguardé para llegar a mis esquinas.  

 

Encontré bloques  

Paredes erigidas 

En medio de tantas guerras  

De arma blanca  

Y aguardé.  

 

Tengo huellas en todo mi pecho 

Sobrecargado  

Mi cuerpo 

Incontables abismos 

 

Que no dan tregua al silencio. 





SOBRE MI LIENZO

 

Me gusta, mi amor,

encontrarte en mi silencio,

tengo noches y tú

contrastas con la luna.

Me gusta sentir el paso acelerado

del tiempo en espirales profundas.

Cuando me paralizo, él avanza.

Y mi cuerpo, y mi rostro,

¡qué es de mi rostro!

Y el agua,

que otra vez desaparece en

atajos que se forman de memorias,

que Inadvertidos se dispersan

como entre rocas y rupturas.

Y me quedo

enlazada a ecos

hondos mi amor,

muy hondos.

Y entonces,

regresa liviana y placentera la nostalgia,

reflejo de incontados fantasmas.

Aún sostengo un palillo teñido de tinta

para escribir sobre mi nombre

Relatos que con el pasar de incontables años

astillarán la tierra…

Refugios y tumbas,

y son y serán amargos funerales

de todo lo que quiere partir

un adiós de fuego y agua.

Y yo

que guardo desvaneceres en la frente,

que solo tengo la oportunidad

de una parálisis...

Para que mis pedazos

hilen desde todas las orillas

¡y correr, correr a la vorágine

que nace del centro de la vida!

Y yo

que me quiebro de prisa,

que me quiebro a fondo, de fondo.

Memoria de fragilidades

y pálpitos cansados.

Y yo

que llevo una única historia a cuestas,

sobre mi espalda,

como un extraño encargo.

Sobre mi lienzo,

como una huida de relatos

y romanticismos truncos.

 




Oquebrado 

 

Agua, agua mía de sal 

Porque no soporto mis accidentes 

Cuántos cuerpos he buscado  

Todas las historias, los rostros míos.  

 

Mi piel,  

Cataratas de luna 

Mis colores  

Constelaciones quebradas. 

 

En pedazos  

Me rompo,  

Soy granos de sal 

Granos de arena. 

 

Ocre, ocre, ocre 

Ocre es el color de un mundo raro, 

Ocre es el color  

de una gran fisura. 




Orietta Vidal (Quito, Ecuador, 1994). 

Licenciada en Comunicación con Mención en Literatura. En el 2017 fue publicada por el Centro de Publicaciones PUCE, con su trabajo “Literatura y el mundo de Kafka”, dentro del libro de ensayos titulado La flecha de Zenón. Participó en el video danza Diría a pesar de todo, que la vida es hermosa con un texto de su autoría. Actualmente se desenvuelve en el ámbito escénico formando parte de elencos de danza contemporánea en proceso de creación y entrenamiento.