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Pájaro de sed, selección de poemas

María Auxiliadora Álvarez

Número revista:

5

4.


mamá se fue

tarda muchos años debajo de su puerta

saliendo agua roja


papá la maldice


antes de irse mamá ya no hablaba

           no abría los ojos

después cerró la puerta de su cuarto y no quiso volver


detrás de la puerta nos llama a veces

y nos grita un cuento de una casa de dulce que se come

y llora largamente

y se ríe

y se oyen cosas que se quiebran

y mamá habla por ratos como un hombre

y da golpes

y la oímos rasparse

           en las paredes


y sale un río de mamá por debajo de la puerta

un río rojizo y triste que no se mueve



de Ca(z)a, 1990





10.


                      mis piernas

                      son

                      mis puertas


por estas dos vidas separadas y fuertes

por estos dos deseos planos de irme

por estas dos heridas incomprensibles

por estas dos enfermedades

por estas dos muertes  abiertas


                                            saldré



de Ca(z)a, 1990





un hombre pobre

no tiene recuerdos nuevos

porque un hombre pobre no tiene memoria

donde guardarlos


un hombre pobre cavila

con su mente vacía:

¿dónde se fue mi río de agua dulce?

¿dónde mi amanecer?

mi semilla en la desazón del viento

se perdió hacia arriba

se perdió


un hombre pobre

no sabe el tiempo:

¿cuánto dura?

¿dónde está?

¿dónde empezó la muerte

entrando en un pastizal?

desmemoria delgada

silenciosa

ahuecándose en el surco

de la agüita de beber


un hombre pobre

no tiene mañana

¿cuál sueño ha de soñar?

si sus pájaros se van

él sabe que se van

perdidas las noches en cavilar

se van


un hombre pobre

no puede soñar hacia ayer

la inundación se llevó todo

y la sequía del fuego que arrasó

¿dónde están las piedritas

que juntábamos?

¿dónde están?


los dedos que juntábamos

¿dónde están?

un hombre pobre

no tiene dedos en su mente vacía

los pájaros nacieron para volar

¿dónde están los dedos?

los dedos se van

él sabe que se van


un hombre pobre no tiene lugar

nada hay más inseguro que un lugar

la segunda vez que se repite

ya el lugar no está

ayer no es el lugar que estaba hoy

¿para qué sembrar?

si viene una pura tempestad

y borra lo que se había escrito

con el azadón

y lo escrito no decía nada

era sólo gesto

y gesticular


un hombre pobre

no puede hablar

¿para qué hablar?

nada hay más tranquilo

que el silencio

en la mente vacía

el silencio duerme

y cuando se duerme no se piensa

pensar es gastar silencio

y un hombre pobre no tiene con qué


un hombre pobre cavila

y la cavilación piensa por él:

¿y el riíto por fin en la cabeza?

¿y el riíto por fin?

¿y lo que estaba de luz que había?

¿qué fue?

¿y el hambre y la comida?

¿qué fue?

¿y la sed del qué fue?


el Quefue era un pájaro

el principal

todos fueron fueron principales

pero el Quefue cantaba más

eso era un puro sonido a toda hora

mucho se oía entonces

la pregunta del Quefue

su música era una pregunta larguísima

una cantata ininterrumpida

era el asombro del Quefue

luego su ausencia


un hombre pobre

no se sorprende de nada

tanto le da dormir en el agua

hasta que se va haciendo un charco

a su alrededor

un charco de río improvisado

⎯improvisado no es río de verdad⎯

con lágrimas de hombre

que no sabe que está llorando

él mismo está haciendo su río

su río que se le perdió

pero él cree que es el agua sola

el agua de pasar


un hombre pobre

puede hasta comer mosquitos

o cosas así

porque se le queda la boca abierta

y recibe lo que entra

¿qué más?

si es una brizna de algo

si vive la brizna

¿qué más?

si es un pelito de pluma

¿qué más?

si al fin te acordaste

de mí


Quemás era el más callado

de todos los pájaros

ni parecía pájaro

de esos que se van

Quemás se dejaba ir

en la pura contemplación

sin mirar nunca

porque Quemás sabía

que un momento se sumaba al otro

sin ninguna diferencia

y sin agregar nada a la conversación

Quemás no conversaba por eso

⎯véase cantar⎯

el acontecer era uno solo

un sumarse

nada sobre nada

y así esperar


Quemás hilaba el aire

y esperaba el sucederse

ajeno al fin

se fue sin quedarse

se quedó sin irse

tal cual era lo mismo

Quemás dijo así

sin decir para qué

Paraqué fue una desgracia de pájaro

un búho que miró de día

un gavilán más oscuro que otro

quizá cuervo

algo horrible que no volaba

Paraqué se acostó

sobre los otros

y no hubo forma

de mover al Paraqué


cuando un hombre pobre

trata de recordar

su memoria

es un montón indiferenciado

del mismo color sin movimiento


un hombre pobre

no quiere ordenar lo perdido

ni hacer un nuevo perdido

si lo perdido se va

para eso tiene con qué

lo perdido se entiesa primero

y desciende hacia abajo

después

o asciende de lado y se va

sin decir adiós ni explicar

para eso lo perdido

tiene con qué


Conqué era el más poderoso

Quizá Conqué fue el principal

todos fueron principales

pero Conqué tenía el poder de todo

⎯poder del verbo poder⎯

podía decir basta

y decir se acabó

podía borrar con su cuerpo

lo que vendría adelante

y lo que vendría atrás

no tenía más que zambullirse en el aire

y zas

ya no había nada

sólo Conqué

Conqué llegó a ser el pavor del cielo

el cielo pequeño del mismo lugar

los lugares pequeños

tienen reyes pequeños

pero reyes al fin


Alfín fue el último

como cabe decir

más dulce

y más inteligente

vino después de sin qué


Sinqué era el más pequeño

y era completamente transparente

Sinqué era el más protegido

porque nunca se veía

ni tenía boca por razón de pico

ni tenía cabeza ni cuerpo

ni aquello ni plumas

ni nada

ni era pájaro ni era nada


Sinqué llegó a no existir

era en realidad una sombra

y no sólo una sombra sola

era la sombra del aire

la sombra del árbol donde estuvo

la sombra de las huellas

más abajo de las huellas

la sombra de la hojita sola

más abajo de la sola

la sombra de la memoria

de la nada


un hombre pobre cavila

con su mente vacía

y con su sombra

según el sol de la noche


a Alfín también le decían Elfín

uno tiene de descanso

y otro tiene de perdón



de Páramo solo, 1999





EL ACANTILADO


madre

quisiera que nuestro dolor fuera un barco

dándose golpes contra un acantilado


y quisiera

madre

oír

el estallido final

de este cuerpo indivisible

en agua

sangre

y madera de sal


y sentir el acantilado

incrustarse en nuestro pecho

con un sólo martillazo

sordo y definitivo

esparciendo el aire de nuestros pulmones

como ronquidos de silencios

mucho más frágiles

que el inmenso tamaño aparente

que llevan los barcos

como los nuestros

por el medio de esta desgracia

inacabable del mar


y quisiera

madre

que de una vez

se abrieran en pleno las compuertas

y entraran y salieran

todas las aguas detenidas

y todas las partes podridas y perdidas

de esta embarcación compartida

que se nos ha dado por vida indeseable

y engorroso trajinar



de Páramo solo, 1999





PÁJARO DE SED


No de toda lágrima desciende un cuerpo de agua cristalina


no toda lágrima es un pájaro de sed No toda lágrima es lluvia de reverdecer:


algunas flores poseen un aroma de náuseas.



de Las regiones del frío, 2007





DURACIÓN


el cielo estaba cumplido: La mañana de nuestras muertes duró un pájaro

Pero eso de resucitar nos devolvió la tierra Eso de resucitar fue tan humano.



de Las regiones del frío, 2007