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Reseña libro

Evolución de una prosa
Cuentos completos Clarice Lispector

Mauricio Zuleta

Número revista:

7

La popularidad de los volúmenes de cuentos completos se explica por un motivo simple: permiten conocer la evolución de la prosa en poco tiempo. Los lectores asistimos al desarrollo de las inquietudes de la autora o el autor y vemos en la reiteración de ciertos temas las obsesiones que han marcado sus vidas. Seguimos el tránsito desde los destellos de originalidad que conservan los primeros cuentos hasta la madurez creativa que se evidencia en los últimos.


Una escritora fascinante como Clarice Lispector, que pasó muchos años desapercibida para la crítica y el circuito editorial, también merecía una edición de sus cuentos completos en español. Si bien ha tardado un poco en relación a las publicadas en inglés y portugués, el libro editado por el Fondo de Cultura Económica, traducido por Paula Abramo y prologado y organizado por Benjamin Moser no deja nada que desear.


Como Moser declara en el prefacio y en la nota bibliográfica, no fue sencillo recopilar el material ni seleccionar las versiones que finalmente se incluyeron. Varios de los 84 cuentos sufrieron variaciones a lo largo del tiempo. Por necesidad, la autora los modificaba para publicarlos en revistas o en recopilaciones. Tampoco fue sencillo catalogarlos, pues los textos a veces parecen a medio camino entre el reportaje periodístico, la reflexión filosófica, el ensayo y el cuento.


Pero su heterogeneidad no constituye un defecto sino su valor más alto. En una nota que originalmente estaba al inicio de Fondo de cajón, colocada por Moser en la bibliografía, la autora dice:  «¿Por qué publicar lo que no sirve? Porque lo que sirve tampoco sirve. Además, siempre me ha interesado mucho lo que obviamente no sirve. Me gusta de un modo cariñoso lo inacabado, lo que torpemente intenta volar y cae sin gracia al suelo» (2020, pág. 470). Solo así se puede entender la obra de Lispector.


Quien piense que es pretenciosa o hermética se equivoca. Sus personajes o la narradora pueden elaborar largos discursos que parecen materia de la metafísica o la ontología. Pero siempre hay que tener en cuenta que sus meditaciones parten del aburrimiento o de la manifestación de un acontecimiento en apariencia insignificante que al final trastoca sus vidas.


Por eso los mejores cuentos de Lispector son los que construyen bien el entorno o la psicología de los personajes hasta volverlos susceptibles de experimentar esa revelación. Yo creo que la mayoría de ellos están en Lazos de familia, La legión extranjera y El viacrucis del cuerpo. La prosa que tanto la distingue también está ahí, con sus inesperados cambios de ritmo y su habilidad única para transmitir emociones y delinear ideas, a diferencia de los que abren y cierran el volumen, donde solo se insinúan o persisten sus grandes temas.


Por mencionar algunos de sus argumentos (los que más me interesan a mí): la mujer débil e ignorante, subyugada a una figura masculina, que de pronto descubre que es más fuerte y sagaz y decide huir; el resquebrajamiento de la rutina de criaturas comunes y corrientes por algo desprovisto de importancia; el derrumbamiento de hombres adinerados ante la mirada crítica de las mujeres; el dominio que debe ejercer cualquier mujer sobre su propio cuerpo, ya sea en la juventud o en la vejez.


El lector o la lectora comprobará que es fácil engancharse. Puedo dar por sentado que, así sea con una sola de las historias, se sentirá identificado, sobre todo si cree de sí mismo que no posee ninguna cualidad extraordinaria, pero puede abstraerse por un instante, como mientras lee. Porque en esos segundos de contemplación es cuando se nos muestra toda la bondad y crueldad del mundo.