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Reseña libro

Historia de la Leche de Mónica Ojeda

Ana Aulestia

Número revista:

4

“Papá, tú querías un hijo y en cambio te nació esta cabeza”— Así comienza ‘Estudio Inicial de la Sangre’, la primera sección del poemario Historia de la Leche de Mónica Ojeda.


En este libro, la poesía y la narrativa convergen de tal forma que la una es el anverso de la otra, y esto es, precisamente, lo que llama al lector. Historia de la leche desafía y tensiona las convenciones de lo poético y crea su propia estructura en un universo en donde las sensaciones como el miedo, la incomodidad y la angustia aparecen en cada página. Ojeda, luego de Nefando y Mandíbula, presenta este poemario en el que se puede evidenciar la exploración y la concreción de su mundo, de lo abyecto, del deseo. Sus lectores se enfrentan con temas como la familia con respecto a la identidad, lo femenino en relación al horror y la violencia perturbadora de los vínculos familiares, amistosos y amorosos.


‘Maté a mi hermana Mabel’, el segundo apartado del poemario, se remite al origen, a una génesis, a los mitos fundacionales, aquí las voces poéticas femeninas manifiestan y exploran temas de la condición humana. Historia de la leche también reflexiona sobre lo corporal, el asco y el terror. El terror que, visto como marca en la literatura de Mónica Ojeda, se revela en la noche, en los monstruos, en las mandíbulas y en los abismos. —“En ese entonces contabas las galaxias con los ojos cerrados y tenías pesadillas con los ojos abiertos”—. Esa sensación, producto del miedo, continúa en las siguientes partes del libro: ‘El libro de los abismos’, ‘Mamá Cólera’, ‘Botánica de Quincey’ y ‘Epílogo’; retratada mediante los personajes femeninos (madre, hija, hermana) que aparecen en un lenguaje poético atravesado por la estructura de lo narrativo.


Este libro publicado por Severo Editorial se presenta frente al lector con una potencia brutal, lo pone de cara hacia una poesía cruda y vigorosa: “La poesía es lo perfecto del muerto: lo incorruptible, la selva encantada”.