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Reseña música

La Loba, La Chica

David Pinto

Número revista:

5

Los “astros” siguen una corriente contraria al tiempo; una respiración entrecortada y una nota en el piano son elementos de un ritual que convoca desde la ceremonia más antigua —el canto, el grito, alzar la voz— el secreto, la cifra oculta. El disco La Loba de La Chica explora el misterio del tiempo, de la muerte, de lo sagrado, del silencio. Las voces susurran en el oído, “cuéntanos cuál es el secreto”, aúnan los ruidos del piano, la respiración. Establecen un diálogo entre una voz principal y coros, ecos que nos acercan al ritual, a la multiplicación de voces como astros, “pura poesía somos, saltamos a través del tiempo”, que vagando entre soles llaman y atraen hacia un nuevo rostro del más allá.


En esta ceremonia musical las voces caen del cielo, como el agua, gotas que convocan a sus hermanas; la ola en el horizonte se bosqueja con cada capa; la voz y la respiración se entrelazan, como un mantra, para llenar el paisaje, la cúpula antigua de lluvia de astros. Pintura, óleo, olas en el cielo se componen de miles de partículas luminosas, los “astros” no son más que el reflejo de cada gota en la inmensidad de gotas que la rodean. El diluvio cesa, una voz queda, no calla mientras no se haya secado por completo.


La escucha del piano se amplía, el ruido deviene en sonido, durante todo el álbum los crujidos siguen un movimiento, una línea del trazo que los salpica, el retumbar de las teclas de piano es también un millar de gotas en el lienzo de La Loba. Gotas que se evaporan en el canto que alza el fuego, en el canto a la brasa, a la leña, a la fogata, a la memoria.



La Loba


https://open.spotify.com/album/4WVN96JCMtso3Ov1yeOhpR?si=v34LobJhS_-eTg5NRB49kg