top of page

Edmundo Mantilla recomienda "Marcha fúnebre para las exequias de un hombre sordo" de Alphonse Allais

  • 4 dic 2020
  • 1 Min. de lectura

Cuenta Heródoto la historia de Psamético, rey de Egipto, quien luego de ser vencido y apresado por Cambises, monarca de Persia, vio pasar frente suyo a su hija convertida en esclava y sirvienta. Mientras alrededor suyo amigos y familiares lloraban, Psamético permaneció callado, con los ojos clavados en el suelo. Hay tristezas que aturden el alma y conducen al silencio, pues como decía Montaigne «toda pasión que se pueda gustar y digerir es solo mediocre». La muerte de un hombre sordo, quizá Beethoven, Fauré, Smetana o Vaughan Williams, ha de acompañarse por la música del patafísico Allais, quien recitaba: «las grandes penas son mudas».



Comentarios


Elipsis ya no está activa, pero si te interesa la literatura puedes visitar nuestro nuevo proyecto:
MURA

©2023 por Elipsis. Diseño web David Pinto.

  • facebook
  • instagram
  • Negro Twitter Icono
  • Youtube
bottom of page