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Cuerpo

Sexto número

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El cuerpo es incisión hiriente en el espacio: titubeo, temblor, herida, goce. Pendemos del cuerpo, es cuerda y posibilidad. Sin embargo, él subsiste sin un yo; moneda al aire ajena a la voluntad. Hogar, madriguera, territorio abandonado al instante cada vez incierto. Sin conquista posible, solo la ajena aspereza puesta a descubierto, apta para la caricia. Cuerpo, monolito incuestionable de la llegada al mundo, lágrimas de sudor, huellas sobre los espejos, piel muerta y renaciente aún. Su terneza es afrenta a la postración y a la genuflexión. Mi cuerpo subyace fuera de toda relación de propiedad, márgenes partidos, espacio sembrado en la contigüidad irrenunciable: contagio.

Cautivos y condicionados: paradigmas macabros en 'Pelea de gallos' de María Fernanda Ampuero

Ana Palán

Tema dossier

Cada segundo existe creación. La concepción de nuevas caras, familias y extraños es una repercusión constante que ataca las mentes e instaura ideas macabras. Uno tras otro —linaje, mente y cuerpo— heredan carencias y traumas, y cada uno soporta una carga innecesaria que existe desde que llegamos al mundo.

Los cráteres de las piedras en el aire

Edmundo Mantilla

Tema dossier

El mundo está poblado de fantasmas. Hay voces que oímos cuando ya no podemos o no queremos escuchar, como pinos imposibles de troncos verdes: crecen altos bajo las columnas de piedra de la catedral inmensa del aire. Están los olores que regresan cuando los anósmicos duermen entre ligeros temblores de murmullos, como polen que recogen sus alas frágiles y febriles. Sé de los tactos repentinos de un aroma en el paladar.

‘Juntacadáveres’: el miedo como protector del sueño y creador de máscaras

Aitana Samaniego

Tema libre

La forma en la que los sueños son interceptados por el miedo determina, en varias ocasiones, el comportamiento de nuestros deseos e ilusiones al entrar en contacto con la realidad. El temor por los peligros pasados y futuros termina por romper, de a poco, la frágil burbuja de la esperanza y da paso a la dilución de aquello que nos alejaba de la terrible verdad.

La Pequeña Flor y el Grande Amarillo: canibalismos

Alejandra Vela Hidalgo

Ensayo tema

El encuentro entre un colonizador francés (blanco), Marcel Pretre, y una mujer colonizada africana (negra), Pequeña Flor, se convierte en una alegoría de la posesión del cuerpo en los discursos de poder. Mientras que Pequeña Flor es el retrato de las formas de posesión de la mujer enmascaradas en discursos civilizatorios occidentales, la colonización y el explorador son una representación de la sociedad occidental que devora a sus propios miembros.

Un clásico de guerra

Martín Kohan

Ensayo entrevista

¿De qué forma debió pensar Leopoldo Lugones a Martín Fierro, sino como texto de guerra, para poder postularlo como poema nacional argentino? Debió verlo como una epopeya, y en esa epopeya ver a un héroe, y como sostén de ese héroe a un soldado, para que la idea de situar el poema de José Hernández en el centro del canon literario del siglo XIX cobrase eficacia y pudiese funcionar.

'El Aleph': La poética de la derrota

Lucía Mestanza

Tema libre

En ese espacio que se abre entre los mortales y los dioses, los actantes cardinales de El Aleph (2014) de Jorge Luis Borges gravitan en una condición de abatimiento, en un territorio de consternación, para ser narrados en una poética que describe el sentido de la derrota.

Este es mi cuerpo…

Fernando Albán

Tema dossier

El cuerpo es frontera, límite, umbral que se pone a prueba fundamentalmente en el gozo, el cual implica siempre estar fuera de sí; impulso que insta a corresponder con el infinito; exceso por el cual el cuerpo se palpa desde una extremidad a otra; movimiento centrífugo que supone un deslizarse por la línea del impulso, por la cuerda floja del deseo.

El cuerpo de la comunidad

Paúl Peñaherrera C.

Tema dossier

Uno de los grandes paradigmas de la modernidad fue consolidar el proyecto de privatización. Para esto, se construyó un mega relato que sustentó la narrativa del hombre blanco como dominador hegemónico de la naturaleza.

Ira y pensamiento en ‘Las Coéforas’ de Esquilo

Manuela Irarrázabal

Tema libre

Generalmente aprendemos que está la Poética, la de Aristóteles, y las poéticas. Ellas funcionan como llaves que abren distintas puertas de un mismo edificio. El edificio al que me refiero aquí es la tragedia griega, pero la metáfora se puede aplicar al resto de la literatura y de las artes.

Réquiem por un homo sacer:
la vida nuda en la novela de Ramón J. Sender

Mario Conde

Tema dossier

Réquiem por un campesino español es una obra emblemática entre la abundante producción literaria sobre la Guerra Civil española. La novela de Ramón J. Sender (1953) se desarrolla a inicios del conflicto español y describe la fragmentación social y la violencia de aquellos años.

4ª estación: Ca Foscari, de Cristina Peri Rossi,
un encuentro con el tiempo del Aión

Andrea Torres Armas

Tema libre

Una de las cosas que nos reveló Proust en Por el camino de Swann, es que los sabores traen a la memoria recuerdos precisos. Hace poco, una amiga, mientras tomaba yogur, recordó una época particular en su vida y anotó con desenfado, como si dijera cualquier cosa, esta idea: «El momento exacto en que percibimos un sabor, se abre como un paraguas la memoria», decía Cecilia.

Cuerpos ilustrados: fragmentos para una anatomía del siglo XVIII quiteño

Estefanía Flores Ortiz

Tema dossier

¿Existió una Ilustración propiamente americana? ¿Hubo una literatura ilustrada en la Audiencia de Quito? ¿Un teatro? ¿Cuáles fueron los temas y las preocupaciones de esa cultura ilustrada quiteña? En este ensayo, propongo un acercamiento a tres textos del siglo XVIII en los que sugiero leer las representaciones del cuerpo como manifestaciones del pensamiento ilustrado local.

Esta divina prisión

Verónica Jarrín-Machuca

Tema libre

Una mano sujeta la pluma y la otra sostiene el papel, se necesita destreza para que la gota de tinta no manche la página. Pluma. Tintero. Papel. Poema. El movimiento constante doma la mano, la aquieta; sin el yugo de la palabra, esta sería capaz de galopar, desbocada, por los atajos ilícitos del cuerpo.

Para una poética de la novela policial en Quito

Santiago Páez

Tema libre

El cuerpo del niño, cuando lo retiraron los paramédicos, estaba ya algo rígido. Compungidas, las gentes miraron el pequeño cadáver que saltaba un poco en la camilla cuando, apresurados, los hombres de la ambulancia descendieron las gradas exteriores del Penal García Moreno, con su triste carga.

El cuerpo de los otros

Laura Sofía Rivero

Tema dossier

Lo que siempre me ha gustado
La mochila o el garrafón. El suéter. Mi bolsa. Mis talones. Mis antebrazos. Todo se ve mejor en los hombros de quienes deseo. Los hombros: angulares, ejemplo de masculinidad, tan diferentes a los míos.

Poesía ordinaria: 'Nox' de Anne Carson

David Barreto

Tema entrevista

Anne Carson se me presenta como una lectura de aprendizaje. Pero el aprendizaje en Carson no es tanto porque en ella resida alguna fuente de sabiduría de la que haya que aprender —aunque esto es, por supuesto, evidente—, sino porque nos permite —o porque me permite a mí, en cualquier caso— ser testigo del despliegue de prácticas poéticas como un modo de vida más allá de la personalización, o sea, del antropomorfismo romántico del yo.

La traductora de Safo. Un ensayo carsoniano

María Auxiliadora Balladares

Tema entrevista

El 11 de octubre de 2018, Gabriela, Daniela y yo viajamos a Buenos Aires. El día que llegamos desde Montevideo, donde habíamos pasado unos días junto a Alicia y algunxs amigxs, Daniela recibió un mensaje en el que le informaban que esa noche habría una lectura de la obra de Anne Carson.

Anne Carson: Ontología poética

José Luis Morante

Tema entrevista

En las compilaciones híbridas de Anne Carson (Toronto, 1950) hay un fuerte velado del discurrir biográfico, por más que algunos títulos, como Short Talks, La belleza del marido: un ensayo ficticio en 29 tangos o Nox, sugieran la eficacia cálida de la experiencia personal.

Sinfonía Ecuatoriana: el tren de Alfaro

Betty Aguirre-Maier

Domingo (Doménico) Brescia contemplaba la Bahía de San Francisco desde la ventana de su pequeña casa victoriana en Lombard Street. Era una helada y brumosa mañana de invierno. Al medio día debía tomar el Teleférico (cable-car) para ir hasta la Oficina de Correos en la calle Séptima con Misión y enviar algunas cartas a Chile y Ecuador. Entre ellas, una a su entrañable amigo, el General Eloy Alfaro.

El cuerno de la abundancia

Carlos Martín Briceño

A las dos de la tarde, cuando el calor obliga a todo el pueblo a refugiarse en la siesta y hasta los perros de la calle buscan el cobijo de los corredores del palacio municipal, Catalina Salum aprovecha para cerrar durante una hora las puertas de El cuerno de la abundancia y solazarse con su juego preferido.

Casa de naipes

Gisela Santibáñez

—Dame la llave, no estás en condiciones de manejar así —le digo con un residuo de audacia.
Sonríe, mueve la cabeza de lado a lado, chasquea la lengua. De sobra conozco esa expresión. Se acerca. Me apunta con el dedo índice en círculos, a centímetros de mis ojos:
—Ajá, te doy la llave a ti porque no sé manejar. Sí, cómo no —dice salpicándome la cara con su aliento a tequila—. Ahora resulta, “la doña” maneja mejor que yo… ¿Quién te crees? Estúpida.

Rabia

Jorge Vargas Chavarría

Los García fueron los primeros en comprar un revólver. Nos lo confesó el mismo Rodrigo García cuando debatíamos junto a los demás vecinos cómo habríamos de defendernos. A él lo abordaron en la puerta de su casa; se llevaron su billetera y arrojaron sus llaves por la alcantarilla tras fracasar en su intento por desbloquear el volante del automóvil.

Ant

Rommel Manosalvas

Papá pone las manos sobre mamá y me sobreviene el vértigo. Se supone que yo no debería estar ahí, solo en la noche, en medio de las luciérnagas. Del otro lado de la ventana, el resplandor de la lámpara se refleja en los azulejos y escinde los cuerpos: miembros rígidos, manos que se cierran y se agitan, estremecidas.

Dueños de la arena

Giovanna Rivero

Cuando éramos chicos, metíamos los pies en los montoncitos de arena y amasábamos castillos. La lluvia se encargaba de diluir los castillos en el destino del agua. Los sabañones eran lo de menos, o el cristal finito de la arena que se convertía en mugre en las esquinas del dedo gordo. Una tarde pillamos el alacrán.

La noche de los muertos

Daniel Lucas Moreira

Caminamos, cada uno con una silla plástica al hombro, por las calles de cemento de este pequeño pueblo manabita, en lo profundo del Ecuador. Pasamos el parque, doblamos un par de esquinas y llegamos hasta una calle cubierta de piedra y polvo; una cuesta estrecha y oscura nos espera, innumerables casas de madera nos hacen cortejo fúnebre.

'Empezar a olvidarte'

Montserrat Martorell

Esta es una historia sobre la muerte. Y no sobre cualquier muerto. Es sobre nuestra muerte. La tuya. La que te va a tocar a ti. La que no conoces. La que no conoces todavía. La que van a decir los otros cuando pregunten: ¿qué pasó con él?

'La carnada'

Ernesto Carrión

En la habitación del hospital en Boston el médico movió las cortinas permitiendo que algo de luz recorriera la suave sábana naranja que lo tapaba hasta el cuello. Martín seguía adormilado por los medicamentos, por las pruebas a las que se había sometido durante las últimas semanas para llegar a este punto.

Lanzaperfume

Daniel Félix

Íbamos los jueves a la medianoche y nos reuníamos ahí en el jardín detrás del cementerio. Syd, Inclán y yo, los tres, y un rito para vencer el tiempo, aguardando a que el amanecer o la fortuna corrompieran nuestros cuerpos.

Allanamiento

Aída López Sosa

Los rasguños en el techo de mi habitación me despertaron una mañana. No le di importancia hasta que se volvieron más intensos. Salí a ver qué era, pero no percibí nada a primera vista. A la mañana siguiente sucedió lo mismo, quería dormir, pero el ruido se intensificaba.

Dos cuentos de Mapa criminal (inédito)

Alfredo Noriega

Un día, Ibrahim y Mohamed se van de sus casas, sin anunciarlo, pues ya tienen la edad para andar solos y arreglárselas, doce años el uno, catorce el otro. Caminan hasta la carretera de Agona a esperar que un carro los lleve rumbo a la capital.

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«Es de enorme importancia que se escriba gran poesía, pero no importa en absoluto quién la escriba».

Ezra Pound

Volver intacto al desastre natal

Jacqueline Goldberg

¿quién habla tras un amasijo
de músculos remendados?

¿quién dispara desde azoteas
embutidas por la niebla?

Cuatro poemas

Cristóbal Zapata

La primera infancia sucedió de modo lento,
como se construye el Palacio de los Sentidos.
Era una casita frugal con pilares de madera

brindis para olvidar si dios existe

Diego Abreu

cada mano sostiene un espacio secreto
cúpula inversa o cuarto perdido
sin forma
de hallarse

animal salvaje que morderá el silencio

Patricio Vega Arrobo

voy a soltar
la furia
acumulada
en treinta años


soltaré el
GRITO

'Canciones desde el fin del mundo', selección de poemas

Yuliana Ortiz Ruano

Padre,
ya no quiero canciones
como látigos en mis sienes.

Padre,
he quemado antes de marcharme
tu colección de discos,

¿por eso el mundo ha caído
como un cuerpo inerte
al agua?

Fragmento de '¿Eres tú mi santa?'

Ángeles Martínez Donoso

cuéntame Santa
si al éxtasis al que llegas
por tu fe,
se parece al orgasmo múltiple
en el que he visto convulsionar
tu cuerpo
mojado

La conocida herencia de las formas

Juan Luis Landaeta

Otro movimiento
en el espacio de los giros

Un cuerpo en el ayuno

Una mirada en el quehacer

Tríada

Juan Carlos Astudillo

un color
que enciende el paladar
al presionarlo

'Vanidad, cardo y corona. Poema barroco'.

Francisco Layna Ranz

No es verdad:
la palabra escrita decide,
sobre todo cuando al arrojarla
los círculos concéntricos
quedan grabados en la piedra.

Cuatro poemas

Sonia Manzano Vela

Por la simple fricción de las palabras
se llega al éxtasis.
En esta, mi primera relación con el texto,
textualmente me revuelco en el lenguaje.

Fundación de la niebla

Ernesto Carrión

te he llamado tantas veces –cabeza– trepando por los ríos para saber de mí. Cabeza doblada como un plano detrás de las palabras. Respirando sin voz. Logrando un golpe.

Poema para seducir a Mariano Blatt

Nicolás Esparza

Sucede siempre así:
Enciendo un porro, un pipazo más bien,
Y me pierdo en la selva de las Ideas.

Cinco poemas

Aleyda Quevedo Rojas

Fija una golondrina
sobre la tela
Cautivo
el pájaro
se somete al viaje
de relámpagos y cuentos

Dos poemas de 'Matar a un conejo'

Andrea Rojas Vásquez

Un hombre mira la rama vaciado de sus ojos y
de toda esperanza En la hierba las avispas oscilan
levantadas AQUÍ HAY UN ZUMBIDO QUE HACE QUE LAS
PALABRAS QUE USAS SOBREN SIEMPRE ESTORBEN

Fragmento de 'Cuerpos'

Max Rojas

Se deshabita el tiempo,
pero lo informe es lo que queda
como cuerpos en ríspido estado de emergencia,
colocados en medio de abruptas consecuencias,

Bildung

Paulina Merino

Mujer moneda,
me llamaste desde los intersticios de tus miembros sin juntura.
Cuando decidí escucharte,
era ya parte de los juegos de agua de tu vientre.

Cuerpo a letra

Entrevista a Martín Kohan, por Shubert Silveira

Martín Kohan es doctor en Letras por la Universidad de Buenos Aires, docente, crítico, escritor y —no menos importante— un fanático de Boca Juniors. En su actividad como escritor cultiva el ensayo, el cuento y la novela de modo que en su obra la crítica y la ficción se entremezclan y se asimilan la una a la otra.

Con una extensa carrera literaria que inició en 1993 con la publicación de su primera novela, La pérdida de Laura, Martín Kohan se ha transformado en uno de los autores imprescindibles de la literatura argentina contemporánea. Su novela Ciencias morales ganó el premio Herralde en 2007 y fue adaptada al cine por Diego Lerman, con el título La mirada invisible.

Recientemente ha publicado su libro de ensayos La vanguardia permanente. El año pasado se editó la novela Confesión y el libro inclasificable en cuanto a géneros titulado Me acuerdo.

En su narrativa deconstruye la historia argentina e integra lo social y lo político a través de una literatura que se sostiene por sí misma y, tal vez por ese mismo motivo, puede llegar a lugares donde otros discursos resultan insuficientes.

En esta entrevista, Kohan nos habla de la tradición literaria argentina, la dicotomía civilización y barbarie, el fútbol, el lugar de la mirada y el cuerpo en su literatura, la figura de Sarmiento, Echeverría, Hernández, Borges y Piglia.

El poeta es el primero en poner la piel

Entrevista a Ernesto Carrión por Agustín Molina Arévalo

Se ensaya la voz una y otra vez, se la comprueba adherida, supuestamente auténtica en su tonalidad y engañosa, lo que genera la pálida idea de tener un cuerpo. Es extraño escuchar la voz que no es la tuya, sino la del micrófono. Hay veces en que se repite una palabra con tanta insistencia que comienza a sonar como una grabadora y la voz que creemos poseer empieza por ignorarnos. Aunque sea una entrevista por Zoom, el ansia de hablar con Ernesto Carrión es una realidad digital, pero realidad al fin. Sigo con el ensayo de la voz. Lo he leído en tantas condiciones que ahora, al tener la oportunidad de hablar con él, empiezo a condicionar esta voz ajena para que me obedezca. Ernesto se encuentra en Guayaquil y yo en Cuenca, supongo que tomamos la virtualidad como aliado para saltarnos los formalismos que harían de esta conversación una entrevista más. Cada uno desde casa sacados los zapatos, supongo que así es mucho mejor.


Tengo como tarea entrevistar a uno de los poetas más potentes del Ecuador. Cuenta con un trabajo poético tan abundante y tan distinto entre sí, que cualquier tema podría ser un residuo que decidimos seguir para llegar a su poesía, a su literatura. Tanto se ha escrito, que todo camino llevaría a esta misma conclusión: el corpus de la poesía se ha puesto por encima del corpus de la vida.


En otra realidad se empezaría describiendo el espacio físico donde esta entrevista se llevaría a cabo, se describiría la llegada del poeta a la mesa y se describiría su atuendo. Terminada la descripción, empezaríamos con el juego pregunta-respuesta-pregunta-respuesta. Pero ahora lo que nos queda es describir, por ejemplo, el color de mi computadora, el enredo sistemático de los audífonos, la redondez intimidante del ojo de la cámara. Por ese ojo de cíclope reducido después de encenderlo, Ernesto aparece, luce cómodo en su escritorio y con su micrófono silenciado; tal parece que la voz virtual de él lo ha traicionado, como a mi muchas veces lo hace mi voz original. Se va el silencio con apenas un clic y su voz viaja hasta mis audífonos. Ernesto saluda con mucha cordialidad y luce tranquilo detrás de su ojo de cíclope. La conversación empieza.

La palabra, un cianotipo

Entrevista a Anne Carson por Diana Torres

Anne Carson and I first met in 2014, on an orange couch on the second floor of my university’s library. I met her through Antigonick, and I’ve been reading her ever since. Carson is known as a poet, essayist, translator, librettist, and a Greek and Latin scholar. Her work is like the river of consciousness, seemingly going with the flow, but subtly going in different directions. I also associate her with something else. I found Nox in a small library, the volume standing upon the others on the table. I went through the book like I was committing a crime, eagerly flipping through it like a little girl. Around that time my sister died, and I found Nox as a book of fragments. The same fragments that I was going through. After some time reading Nox, Carson was my companion.


Here is a brief interview, answered with the delicate precision that Carson creates between the silence and words.

«La luz es lo que se encuentra en el centro del misterio».

Basarab Nicolescu

Domingo

Colette

Traducción de Lorena Bénichou y Omar Rodríguez

¿Qué tienes?... No te tomes la molestia, al responder "nada", de alzar con valor todos los rasgos de tu rostro; enseguida, las comisuras de tu boca caen, tus cejas pesan sobre tus ojos y siento lástima por tu barbilla. Yo sé lo que tú tienes.

Selección de poemas

Gabriela Vargas Aguirre

Traducción al francés de Lorena Bénichou

Si dans le journal d’une nuit
où l’on dort les heures réglementaires
l’on prenait en compte les points épars pour bâtir
une horloge, on noterait ce qui suit :

Memorias de la jinete doncella (segunda parte)

Durova Nadezhda Andreevna

Traducción de José Oviedo

El general y sus oficiales se habían despertado ya hace tiempo y preparaban todo para desayunar en el cuarto del general; en ese momento llegué. Conversaban ruidosamente entre ellos, pero al verme callaron súbitamente. El general, con una expresión de sorpresa, caminó hacia mí:

—¿De cuál pelotón eres? —preguntó apresuradamente.

L'amour

Martín Kohan

Traducción al francés de Jeanne Bollee y Elena Isern

Du revers de la main, il essuie une larme, et toute sa tristesse le quitte aussi vite que la goutte. Il ne lui en reste trace ni sur la joue ni dans l’âme. Le pas sur la plaine, d’abord résigné, gagne peu à peu en détermination. Il ne marche plus les pieds comme collés aux stries invisibles de la pampa, embourbés dans un reste de boue qui n’existe pas vraiment, parce qu’il ne pleut ni n’a plu ces temps-ci.

Tres textos

Déborah Heissler

Traducción de Mariano Rolando Andrade

Aquí

el despliegue de las primeras hojas de tilo. Allá la tierra y los árboles impregnados de humedad — el cielo frío, azul pálido—.

'Poemas para Ernst'

Friederike Mayröcker

Traducción de Daniel Bencomo

en los ojos el azul
pero es tanta la lluvia
y engullo la comida
ese azul en los ojos
pero es tanta la lluvia
sola en la antesala

Atlas del cuerpo y la imaginación (fragmento)

Gonçalo M. Tavares

Traducción de Carla Badillo Coronado

Hablemos de la casa. Bachelard es muy claro cuando señala que el «espacio habitado trasciende el espacio geométrico». No se trata entonces de una cuestión de líneas, sino de carne y calor. Una casa habitada deja de ser un espacio para convertirse en aquello que rodea un cuerpo, que es distinto.

Fragmentos de 'Ma'

Ida Börjel

Traducción de Petronella Zetterlund

ecolalia; eco-lógica, premisa
la dependencia; mariposa nocturna
en el lado equivocado del vidrio estaba
un desierto que ha dejado de cantar

Memorias de la jinete doncella (primera parte)

Durova Nadezhda Andreevna
Дурова Надежда Андреевна

Traducción de José Oviedo

Mi madre, hija de Aleksándrovich, era una de las más hermosas doncellas de Rusia Menor[1]. Cuando apenas cumplió sus quince años, los pretendientes ya se amontonaban para pedir su mano. De entre toda esta multitud de pretendientes, el corazón de mi madre se decidió por el húsar[2] Durov, capitán de caballería[3].

'Nombres'

Derek Walcott

Traducción de Diana Torres

Mi raza surgió como el mar surgió,
sin sustantivos ni horizonte,
con piedrecitas bajo mi lengua,
con una posición diferente en las estrellas.

Autobiografía de Rojo

Anne Carson

Traducción de Jordi Doce

Solían ir juntos al colegio. El hermano de Gerión era mayor y más corpulento,
iba delante
a veces rompía a correr o se agachaba sobre una rodilla para recoger una piedra.

Los hechos en la oscuridad y súbitas revelaciones
'Consejos de G. I. Gurdjieff'

Edmundo Mantilla

Reseña libro

Enfrentado a los nudos que la vida teje en las vidas de otras personas y en la mía, he sentido que dar un consejo es una tarea ingrata. No obstante, no es tan difícil juntar la experiencia y todo cuanto hemos sentido como don y aprendizaje para construir un faro que sea advertencia, guía o invitación para un ser que amamos.

'Lugares que no existen en las guías turísticas': lo verdadero es lo que no se logra olvidar

Gabriela Ponce Padilla

Reseña libro

¿Cuáles son los lugares que aparecen cuando cerramos los ojos y nos hundimos de a poco, en el insomnio? ¿Cuáles los que rememoramos cuando en la desolada madrugada, a eso de las cuatro y cuarentaiocho am nos arrojamos a una idea inminente: esto está por acabarse? ¿Cuáles los que buscamos, angustiadas, al sentir que por los huecos se nos escapan niños y óvulos y todo tipo de seres incompletos?

‘El último llamado y otros cuentos’: una puerta a la literatura rusa actual

Cecilia Dávila

Reseña libro

La literatura rusa parece haber quedado suspendida entre el siglo XIX y principios del XX, como si los rusos hubieran dejado de escribir, nada está más lejos de la realidad. En Rusia no se ha dejado de escribir, hasta podría decirse que es uno de los países que más pública; sin embargo, los lectores dependemos de la voluntad y gusto de las editoriales y los traductores, para poder acceder a la literatura rusa contemporánea.

'Taco Bajo' y la estética de lo innecesario

Andrea Armijos Echeverría

Reseña libro

Al leer Taco Bajo, al ver a Willy, y sobre todo después de este fragmento, he empezado a pensar en eso que hace de este personaje lo que es, o, mejor dicho, quien es. Es un hombre innecesario. Es un hombre marginal.

'Verde', de José Aldás

Sebastián Zumárraga

Reseña libro

Raymond Carver recupera en su ensayo sobre la escritura una frase de Chejov que, para él, constituía toda una poética del relato: «…and suddenly everything became clear to him»

La luz sobre las cosas: acercamiento a 'Para esta mañana diáfana', de Daniela Alcívar

Yuliana Ortiz Ruano

Reseña libro

Encontrar debajo de los objetos desdibujados por la luz alguna sustancia humana, en Para esta mañana diáfana, no solo es una tarea del sinsentido sino que a la voz narrativa parece interesarle poco lo que los humanos puedan designar a los espacios que habitan.

Nacimos de una grieta/grito
Reseña del disco 'Odisea' de Munn

David Pinto

Reseña música

Odisea como el regreso, la pérdida, el sinsentido en el esfuerzo, el extravío de la memoria que concede el inminente naufragio en el mundo mítico.

‘El amo’ de Victoria Lébedeva

Soledad Basante Herrera

Reseña libro

La novela El amo de Victoria Lébedeva es la historia de un matrimonio joven de “intelectuales moscovitas” que, junto a su hija de 6 años, buscan su propio lugar para vivir. Katia y Sergéi atraviesan peripecias cotidianas, mínimas tragedias diarias que van cambiando sus ánimos y sus sinos.

'Héctor' o el ojo del mundo
Reseña del relato de Marcela Ribadeneira

Pablo Echeverría

Reseña libro

Cuando uno despierta no se tiene ante sí un mundo legible, no se ven luces, colores o formas racionales. Cuando uno despierta, todo es borroso, apenas y se distinguen siluetas; se escuchan sonidos rebotando contra las paredes; se aprende el sabor de la leche o el olor de un cuerpo manchado de sangre.

«Nuestros ojos devuelven la luz

Y la luz el silencio

Para nunca reconocerse

Para sobrevivir a la ausencia».

Paul Éluard