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Androginia

Octavo Número

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La superficie del mar muestra la faz del cielo, mientras el límite interno del azogue ahonda lo profundo: los opuestos se topan en el tenue punto ciego en el que se abre el infinito. Multitudes ausentes se diluyen en cada murmullo del mar. Tantos rostros presos en la infinidad de reflejos del cuarzo; cuerpo traslúcido, marea que no cesa, gestos que se miran en cada grano de arena.


Me miro desde los rostros que horadan mi cuerpo, desde mi corva veo la ribera, desde mi pecho alcanzo a sentir la sal que corroe mis alvéolos y mi tráquea; granos de sal que dibujan estrías en la faz de mis piernas. En mi espalda palpo un rostro que no ha crecido aún. Una cadena ininterrumpida de perfiles me envuelve en la superficie fluyente del lenguaje.

Elipsis sonora

Santa María: el mundo imposible de Juan Carlos Onetti

Anita Palán

Tema libre

En las calles de Santa María, la decadencia y la imposibilidad son constantes en la vida de sus personajes. El deseo por el ser querido, por la propia perseverancia y el ánimo de resurgir desde la oscuridad, para tener una vida mejor, no es viable. Los murmullos atroces y la muerte no permiten una existencia pacífica y feliz.

Fragmentar el cuerpo en tres etapas para descifrar el deseo

Iskra Sashenka

Tema libre

En la selva del Deseo somos animales, nos despedazamos enteros, devastamos al otro y también nos embriagarnos de afecto. El deseo somos nosotros en la piel de un gato, olfateando alfombras, saboreando carne y leche, trepando paredes y aterrizando, desde cualquier altura, en cuatro patas.

El río que me arrastra (algunas formas de la fuga)

Marialuz Albuja Bayas

Tema libre

No juegues a ser la dueña de ninguna casa que no sea la tuya o quedarás relegada al último rincón de ti misma.

'Siberia': entre la corporeidad, paisajes y metonimia

Aitana Samaniego

Tema libre

El recuerdo y sus imágenes caminan a cada lado de la vereda, reptan por las paredes y se esconden para saltar de nuevo ante los ojos de la protagonista.

Balzac, el binarismo y la limitación intelectual

Manuela Irarrázabal

Tema dossier

La auto-definición del serafín –su aserción de no ser ni mujer ni hombre– juega un rol importante no solo en la caracterización de la androginia, sino también en la problematización de la forma en que el sexo es establecido en alguien.

El andrógino como símbolo fundamental de la Tradición

Sebastián Zambrano Figueroa

Tema dossier

La figura del andrógino, en tanto depositaria (predilecta) del Símbolo, constituye piedra angular del potencial epistemológico de la humanidad y del ejercicio de sus facultades materiales, psicológicas y metafísicas.

Palingenesias proustianas en 'À l’ombre des jeunes filles en fleurs'

Gabriel Rosero León

Tema libre

El hábito provoca una palingenesia del “yo” por medio del olvido, que es como una muerte del presente. Tiene un doble efecto, eliminar la vida anterior y crear una nueva.

De la pasión de hacer fragmentos

Gonzalo Geraldo Peláez

Tema libre

El ensayista sale de sí demudado, extasiado, dándose de bruces a la escritura, pegamento que lo liga a la muerte, cuerda que sostiene su vida.

Kynódontas o la podredumbre de la lengua

Gabriel Avecilla Camargo

Tema libre

De todas las herencias de la carne, la lengua es la única que implora salvación a través de su podredumbre (la poesía), o de un exceso salival que se traduce al aglutinamiento de las palabras en las llanuras de la boca (el silencio).

Aproximación a 'En la orilla', de Rafael Chirbes

René Peraza

Tema libre

En la orilla, de Rafael Chirbes, es un libro denso en su estructura y en su temática. Es de largo aliento, se requiere tolerancia, cierto orgullo y coraje para finalizarlo. En un nivel técnico y estilístico se caracteriza por tener una prosa que no permite descansar al lector; lo envuelve y sumerge en una especie de pantano (como el que aparece en la historia) con la firme intención de que aletee fuerte y rápido en esas tremendas y magníficas páginas.

Silencio y violencia en el espacio urbano

Alexis Cuzme

Tema dossier

«Estar (¿ser?) ante un cadáver tiene siempre una dimensión sagrada, la ruptura de una intimidad, y, al mismo tiempo, una cercanía sospechosamente aterradora». Así empieza el cuento “Chico Silencio”, extraído del libro Lo mismo que el olvido (1986) de Miguel Donoso Pareja (1931-2015). El cuento relata un hecho violento dentro de una urbe, la que, según las señas, sería Guayaquil.

Los muros de la piel

Santiago Rubio Casanova

Los pies se apoyaron en alguna remota voluntad de retorno a un incierto, empolvado hogar, y la mano se arrastró del centro de la puerta a un quicio metálico y luego al borde de una pared. Las breves uñas se resistían formando imperceptibles surcos en la madera y, sin embargo, logró salvar la casa y su muro de piedra con un milímetro de espesor menos en su mano y con uno más en los recuerdos: en la amargura de un sindestino...

El extraño caso del estudiante Baudelaire

Diego Montalvo

En el suelo estaba tendido el joven. Tenía los brazos y las piernas abiertos. Zinat le destapó la cabeza de la sábana blanca. Tenía un profundo corte en el cuello que casi le había decapitado. En el pecho tenía otra cortada bastante pronunciada. Tenía un ojo vaciado y el corazón extirpado. Bajo la cama, Zinat halló varias botellas de licor.

Río

Mariana Moreno

Tomando con fuerza la mano de su padre –y después de pensarlo tanto– finalmente le preguntó:
–Papi, ¿a qué edad las niñas se convierten en niños?
Su padre sonrió, bajó la mirada hasta posarla fijamente sobre sus aún ingenuos ojos y le explicó, con un tono imponente pero dulce, que esa metamorfosis era imposible...

La doble vida de las arañas

Abril Altamirano

Crucé el patio y me quedé helada ante la puerta de madera sin saber qué hacer, sin poder dar un paso. Ahí estaba la cosa esa, una tela finita y lechosa moviéndose apenas por el viento, y yo sentía la mirada furiosa de papá sobre mí como si me quemara...

La madre que puedo ser

Paulina Simon Torres

Al volver a mi niño interior encontraré en él a mis hijos y sabré mirarlos a los ojos y decirles cuánto los amo y cuánto espero que nadie nunca les haga daño y que espero no hacerles daño yo con mi inocencia perdida... ¿Qué es lo real en la maternidad? Me leo y siento que mi humanidad se ha dividido en varias formas de ser...

Los ojos del ciprés

Gabriela Verdezoto Landívar

En el espejo que todavía colgaba detrás del piano se encontró con el reflejo del gran mueble de ciprés, embellecido con el tiempo, con esos ojos negros que son el pedigrí de la madera clásica. Dio la vuelta, se acercó al armatoste e intentó abrir el primer cajón. No pudo.

Los fines de semana

Carlos Martín Briceño

Detrás de aquella puerta, ¿cuánto placer me hubiera esperado? Jamás pude saberlo. Antes de abrirla descubrí que Emilio observaba desde hacía un rato la escena. Lo único que acerté a balbucear mientras él avanzaba hacia mí, fue que me perdonara.

Fiodora y las moscas

Daniel Félix

Me dejo caer al piso. Lo veo como quien mira por una ranura. Lo poseo con mi pensamiento. Hay cosas que llegan, sin forma ni cuerpo; hay roces sin encuentros; hay hambres que no son compartidas; hay que saber llegar y saber salir de las tinieblas; hay que dar las nalgas, qué importa.

Taco bajo

Santiago Vizcaíno

Alguna vez fui un hombre, un macho, una bestia violenta. Ahora soy esto que bulle entre lo femenino y lo atroz. ¿Soy una mujer, acaso?, me pregunto y me engaño. Porque soy más que eso.

Servicio al cliente

Aída López Sosa

—¿Dónde está el probador? —preguntó con cinco prendas en las manos, al tiempo que se quitaba los lentes de sol y fijaba su mirada felina en mi rostro.

Yasuhiru Matsui: La leyenda de una oruga que se convirtió en mariposa

Fernando Prieto

Hay quienes afirman que el primer corte fue decisivo. Un corte seco y sin pausa. Al inicio lanzó un grito de dolor y luego un gimoteo largo intercalado por pequeños quejidos. Miró al piso. Allí estaban desperdigados los dedos ensangrentados de su pie derecho y la sangre que escapaba a borbotones, aunque usó un hacha al rojo vivo para cauterizar la herida. Sintió mareo y estuvo a punto de desmayarse.

El abuelo

Nicolás Esparza

Mi abuelo también era mi abuela. Lo confieso sin recelo: mi abuelo era mi abuela y no lo digo como quien aplaude acaloradamente la doble función que alguien realiza luego de la muerte de su cónyuge, no. Lo mío es tal y como el viento lo hace sonar: mi abuelo era mi abuela, pero no siempre fue así.

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«Es de enorme importancia que se escriba gran poesía, pero no importa en absoluto quién la escriba».

Ezra Pound

Selección de poemas

Yolanda Pantin

Las mujeres solas miran el paisaje
y se diría que son amantes
de las aceras/ de los entresuelos/ de las alcantarillas/ del subsuelo
de los subterfugios
Las mujeres solas están sobre la tierra al igual que sobre los árboles
les da igual porque para ellas es lo mismo
Las mujeres solas recitan parlamentos
estoy sola
y esto quiere decir que está con ella
para no decir que está con nadie
tanto se considera una mujer sola

Todas las obras acabadas

Ioshua

He tenido tu cuerpo junto al mío.
He tenido tu boca mojando la mía.
He sentido tu calor y tu abrazo.
He tenido tus manos entre las mías y he leído tu futuro:

Serás puto
Crecerás enfermo
Tu madre morirá de tu mano
Y tu padre colgará de una soga.

Las primeras palabras

René Espinosa C.

Inmóvil, mi casa es la misma,
y yo al atardecer, parado en el centro, dejo de moverme,
el recuerdo y el hoy son solo tiempos verbales.
Se detiene junto a mí un ser pequeño con cara de susto,
me atraviesa un adolescente que corre a la parada,
se arrastran varios seres con los ojos llorosos de vuelta a su cuarto,
se ríe un niño sin dientes que mira a su madre,
mi tristeza abraza el mundo.

Sharapova (fragmento)

Paúl Puma

...Todo lo que quiero gritar y no puedo. Todo lo que quiero construir y no construyo. Los nudillos de tus dedos. La cartografía de los cartílagos de tus tobillos. Tu figura que no es. Tan solo una entelequia mordida en la sien.

Porque no sé empezar

Hernán Bravo Varela

Sería un semental, pero tan solo agacha
la cabeza. Da coces porque el río
sería un corcel, pero nunca hace olas;
porque, pudiendo ser los dos caballos,
uno es un río y otro está amarrado

Cosas que pasan
frente al espejo sobre
el recipiente con agua

Matías José Morales

Fue testigo de la transición del mimbre
y el nacimiento del roble.
Contempló
los ojos de un gato
hermoso hasta las lágrimas.

El hombre se convirtió en el sol
y bajo luz cálida del atardecer
desapareció en el agua.

Poliamor Town

Issa Aguilar Jara

Polímero... porque la unión es el resultado de una naturaleza maldita.
Polivalente... porque eso de los valores es tan, pero tan relativo.
Políglota... porque hasta los libros de ficción que contienen mandamientos de ficción se traducen a varios idiomas.
Polizonte... porque es tan justo como necesario que el viaje y la migración sean libres de paga.

Fragmentos para armar una ciudad debajo de un asterisco

Luis Franco González

Yo quería conducir esta inmensidad con mi dedo deforme y decir
aquí en este silencio
hay un paso perdido que penetra con una respiración agitada otro escenario donde esta
[ciudad me encuentra inestable golpean los fragmentos para colorear este cansancio

A dónde volver

Andrea Cabel

Todo el día de hoy es madrugada: mi sangre, el tiempo, la forma como pesa tu ausencia,
mi boca desollada interrumpiendo el poema que escribo.
Todo el día de hoy es madrugada y mientras logre ver reflejos en el río, mientras logre recoger este aprendizaje, podré vaciar este cuerpo que me ocupa.

invento de genealogía

Victoria Vaccaro García

ábrase mi cuerpo
espejismo de un dios primitivo
que no nos perdonó la iridiscencia

Escribo la palabra ave, leo la palabra Eva

Ángelo Nestore

Digo casi no soy
mientras celebro los dos bultos de mi pecho.
Escribo la palabra ave, leo la palabra Eva.

Bajo este cielo ya no hay lengua que me nombre.

Postales en Braille

Sergio Pérez Torres

Durante la guerra esta cosecha se ha hecho polvo,
tus huesos reconocen sus campos minados,
se prohíbe amarse cerca de esta zarza a punto de arder.

Ocre es el color de una gran fisura

Orietta Vidal

Y yo
que me quiebro de prisa,
que me quiebro a fondo, de fondo.
Memoria de fragilidades
y pálpitos cansados.

Frontera Cuir

Ingrid Bringas

Una mujer trans
que bajó desnuda de una cruz,
Cristo es todas las mujeres
que corren huyendo de árboles de navidad arrancados

Encuentros homosexuales con Pancho Jaime

F. Tibiezas Dager

SOLO EL LETARGO DE EYACULAR
LOGRA CALMAR MI HIPERACTIVIDAD
SOLO EL ABRAZO DE TU ESPERMA
EN MI LENGUA
DISMINUYE EL AURA DE AGORAFOBIAS QUE EMBELESAN MI CABEZA

a veces empujo las sombras que me hablan de cine

Fiorella Terrazas Espinoza

Baby
siento un dolor mórbido
al pasarme el peine por el borrador
este delantal está gritando
porque no recuerda su vida pasada
solo el saxofón al cortar mis fotografías

Se retuerce la noche, animal en celo

Franklin Ordóñez Luna

Vale la pena haber nacido / solo por oír pasar el viento, dice Pessoa;
yo prefiero las cadenas de tus labios,
tus manos como garras,
tu esperma por mi sangre.

Los hilos subterráneos

Alejandro Sebastiani Verlezza

él pudo haber brotado de las piedras
o los escombros

él
impregnado de humo y escamas
apenas va con su cuerpo y su sombra

Ya no temo a ser la hija bastarda de la luz

Andrea Alejandro Freire

Tengo la garganta atravesada por el silencio, aún. Tengo el alma viajera y el cuerpo estático. Tengo los pensamientos cinéticos y el corazón huésped. Tengo, tengo, tengo, hace tanto que tengo y no temo.

‘El paisaje para mí es una pérdida, la pérdida del paisaje original’

Entrevista a Yolanda Pantin, por Pamela Rahn Sánchez

Mi primer encuentro con la poesía de Yolanda Pantin surgió de un taller que tomé en 2016 con otro poeta y profesor venezolano, Samuel Gonzales Sejias. En él, nos sentábamos a discutir los poemas de Yolanda con una paciencia y un cariño muy bonitos. Este taller me dio la oportunidad de realmente adentrarme en su poesía, de escuchar sus imágenes leídas por otros poetas, estudiantes, profesores, amas de casa, cantantes, etc. Todos intentando descifrar o, más bien, apropiarse del misterio que hacía la poesía de Yolanda tan maravillosa, de todo lo que no decía, de la ausencia de la que hablaban sus imágenes y de cómo ella construía a distintas mujeres que eran ella, pero a la vez no. Disfrutaba de cómo, a veces, se burlaba de lo doméstico y cómo reivindicaba esa tristeza tan propia de la esencia femenina, llenándola de un cierto sin sentido que me hace sentir libre al leerla. Para estudiarla me compré uno de los tomos más grandes que tengo en mi biblioteca, su antología sacada por Pre-textos, titulada País. La vida de Yolanda y su familia fue una historia de ruina familiar, de dolor y de caballos muertos, que se fue transformando. Sus primeros libros tienen esa tradición fundacional de la construcción/destrucción de la casa, que es tan poderosa —resonó, además, con la historia familiar de mi padre y me conmovió profundamente—, así como la historia detrás del encuentro del letrero de Calicanto, la casa donde muchos de los grandes poetas venezolanos se reunían junto a Antonia Palacios a leer. Yolanda y yo nos hemos encontrado un par de veces, y siempre me sorprenden su humildad y sus descubrimientos. Es de esas poetas que no pierden la curiosidad y continúan creando porque encuentran cierta belleza —a veces pura, otras veces amarga— en lo mínimo. Creo que es algo que se nota en esta entrevista y en sus poemas. Espero que la disfruten.

El cuerpo es un territorio político

Entrevista a Issa Aguilar Jara por Sandy Vallejo

Poliamor Town, así se titula el último libro de la poeta cuencana Issa Aguilar, quien, anteriormente, en Con M de mote se escribe mojigata ya nos había descolocado con su crítica a la sociedad curuchupa cuencana. En esta ocasión, describe a la mujer que ahonda distintas prácticas eróticas, el amor, los vínculos amistosos y filiales, en un país donde subyacen actos de pedofilia y xenofobia; a través de la voz singular, firme y descarada que caracteriza a su autora.

El museo de la novela

Entrevista a Diego Vecchio por Shubert Silveira

Diego Vecchio nació en Buenos Aires en 1969. Es traductor, ensayista y escritor. Tras finalizar sus estudios en Psicología se radicó en París, donde se doctoró en Literatura con una tesis que en 2003 se publicaría en forma del libro Egocidios: Macedonio Fernández y la liquidación del Yo.


Sus novelas y relatos derrochan humor, imaginación y creatividad, así como una original manera de convertir en literatura discursos tan heterogéneos como los de la medicina, psiquiatría, antropología, etnología o lingüística.


Su primera novela, Historia calamitatum (2000), aúna en una trama epistolar que se vuelve paródica, con formas literarias tan diversas y ricas como los relatos de viaje y las confesiones. Su libro Microbios (2006) es una obra excepcional que reúne nueve relatos sobre diferentes letrados que llevan su cuerpo como carga y distintivo; un canto a la anatomía que vuelve a la literatura enfermedad y a la enfermedad literatura. Con Osos (2010), Vecchio vuelve a desafiar las fronteras y la literatura se vuelve adorable y feroz en medio del insomnio, en un texto que narra el vínculo de un pequeño niño, Vladimir, con su oso de peluche.


Su última novela, La extinción de las especies, fue finalista del Premio Herralde en 2017 y en ella ficcionaliza el reverso del famoso tratado de Charles Darwin. Vecchio relata la obsesión por los museos, los fósiles, la taxonomía y el origen de la vida en el planeta.

En esta entrevista repasamos su obra, su vínculo con la literatura y las lenguas, así como su labor docente en la universidad Paris 8.

«La luz es lo que se encuentra en el centro del misterio».

Basarab Nicolescu

La morfología de Serafín

Marian Ecarri

Traducción al español por Juan Romero Vinueza

Hay un tipo de ángeles en el cielo conocidos como 'Serafines', palabra que podría traducirse como 'aquellos que arden'. Algunos se refieren a ellos como bestias, gracias a sus sorprendentes cualidades físicas: poseen seis alas y eternamente están cubiertos por llamas.

'Espace tu m’as vaincu'

César Dávila Andrade

Traducción al francés de Juan Salvador Velecela

Espace, tu m’as vaincu. Je meurs dans ta vie éternelle.
Je tue en toi mon âme pour vivre en tous.
J’oublierai l’empressement dans ta fermeté véloce
et l’oubli dans ton abîme qui unifie les choses.

Las abominaciones

Corentin Carlier

Traducción al español de Helena Unzué Gros

...una espuma nueva se acerca a tu pecho, soberbia fragata, de olas tónicas y crueles; es la Idea, la soberana del vicio y del amor inventado; es la Idea, paso cruel de lo inefable en tu camino; es la Idea, la gran sacerdotisa de ojos rojos; es la Idea, ¡oh la redención del señor asegurada!

Dos poemas

Michael Palmer

Traducción de Juan José Rodinás

He estado escribiendo un libro, no en mi lengua materna, sobre violines y humo, líneas y puntos, libres de hablar y convertirse en las cosas que decimos, páginas que se sientan, miran alrededor y reman decididamente hacia el sol poniente

Lo sé, pero no debía

Marina Colasanti

Traducción de Rafael Climent-Espino

Y, como no miramos afuera, después nos acostumbramos a no abrir del todo las cortinas. Y, porque no abrimos las cortinas, después nos acostumbramos a encender antes la luz. Y, a medida que nos acostumbramos, olvidamos el sol, olvidamos el aire, olvidamos la amplitud.

'Sanguínea'

Gabriela Ponce

Traducción al francés por Jeanne Bollée

Nous arrivâmes à la rive et je me déshabillai, me couvrant la poitrine des mains et pleurant pour une chose si grave qu’elle pouvait à peine se penser, une chose si grave qu’elle en devenait neutre, elle n’était ni immobile ni en mouvement et elle avait existé depuis toujours.

Mariposa negra / Papillon noir

Yannick Haenel

Traducción de David Pinto

- - - - - - Estoy al borde de un precipicio - todas las mujeres - están al - - borde de un - - precipicio - siempre lo han estado - solo al borde de un precipicio la palabra puede realmente nacer - - - y aquella que se lanza al precipicio se encuentra un susurro - esta noche quisiera susurrar

Cuando lo policía llegan

Paulo Dutra

Traducción de Alejandra Vela Hidalgo

Cuando lo policía llegan
Todo de todo se sale de lugar
Cuando lo policía llegan
La calle con piedritas con piedritas de brillantes
ya no es nuestra sino de ellos.

Tres poemas

Christophe Manon

Traducción de Mariano Rolando Andrade

La lengua
es un poderoso estupefaciente
cuya carga eléctrica tiene como principal efecto
acelerar las infrapulsaciones del poema

Cuentos de Enrique Jaramillo Levi

Rafael Ángel Herra

Reseña cuentos

Esta literatura posmoderna recoge una tradición cuyos inicios parten de aquel autor que inventó los trucos de la novela moderna. En el Quijote aparecen ya los recursos del texto en el texto, la locura y la ficción en la realidad, el ego en crisis, las contradicciones del narrador, la multiplicación del narrador para contar un suceso, la escisión del sujeto, etc. Puede decirse que Justicia poética pertenece a esa tradición literaria.

Escribir como saltar de un tren en movimiento

Fernando Albán

Reseña libro

Desde el umbral mismo del texto, en el momento del epígrafe, un hombre dibuja una puerta en la piedra, que solo permite el acceso a aquel que realizó el trazado, sugiriendo así que la escritura queda encerrada en el sutil espacio abierto entre la piedra y la puerta: el poema está consagrado a la soledad.

‘Solo joto’ o la escritura de la voz desde el cine al sur

Esteban Jijón

Reseña libro

Iñaki Mori (des)escribe la experiencia colectiva del cuerpo deseante, del homoerotismo que en tensión se teje detrás de la enmascarada de la masculinidad. Solo joto es la sexualidad desbrozada en la imagen y en el sonido de los personajes del cine mexicano.

Una niña como Dios no manda

Natalia García Freire

Reseña libro

...Margo tampoco es como las princesas de mi infancia que invocaban a los pajarillos y cantaban con los venados en un idilio romanticón con el mundo natural. Margo Crane es una mujer que conoce el bosque, que mira en el entorno natural una extensión de ella misma; algo que el hombre desea, pero no entiende.

El cuerpo extraño del relato en 'Jaulas', de Mauricio Montenegro

Alejandro Gordillo

Reseña libro

Los cuentos de Montenegro huyen del tono confesional porque no son meros recuentos de victimización: diseccionan al trauma, lo miran de cerca, pugnan por descifrar su núcleo irreductible para fijarlos en el drama y abstraerlos de la región de lo fantasmático.

Viaje hacia un Horizonte Singular

Pamela Acosta

Reseña música

...cada tema fue una vivencia, un sentido a todo y a nada. Había pasado un buen tiempo, éramos grandes haciendo cosas únicas y reales.

El «X sin X», El Neutro, en Thomas el oscuro de Maurice Blanchot

Fernando Albán

Reseña libro

Al borde del mar, en la recepción del murmullo interminable de las olas que se baten las unas contra las otras, comienza el relato Thomas el oscuro. Inmóvil, Thomas sigue los movimientos de los nadadores. Luego, sujeto a la atracción de las olas, se desliza en el vacío, se dispersa en el pensamiento del agua.

Un aprendiz muy lento, de Thomas Pynchon

Sebastián Zumárraga

Reseña libro

Para que la obra aparezca hemos de ser capaces de experimentar la vida y, si entonces somos lo suficientemente hábiles, la escritura podrá comunicarla. De allí lo valioso de este libro.

'Encuentros homosexuales con Pancho Jaime', de Tibiezas Dager

José Luis Roldán

Reseña libro

Existen muchos caminos posibles para exorcizar los dolores, las pasiones y las bellezas que, como seres sensibles, florecen en nuestras frentes. Están las riñas, rápidas y calientes, cuerpo a cuerpo, que jadeantes expulsan los dolores y culpas entre alaridos y ovaciones.

Sobre lo divino y lo heroico en el ‘Evangelio del detective formidable’, de Roberto Ramírez Paredes

Rosa Inés Padilla Y.

Reseña libro

Hace años que conozco a Roberto. He leído sus cuentos, incipientes novelas e ideas creativas desde hace aproximadamente doce años. Doce años de una confianza que solo se puede lograr con el tácito acuerdo de la sinceridad.

Alucinación: el juego de las percepciones

Cecilia Dávila

Reseña libro

Anar Rasul nació en Azerbaiyán en 1938. Vivió la época en que su país formaba parte de la Unión Soviética, así como su independencia en 1990, que desencadenó la compleja guerra de Alto Karabaj, una zona entre Azerbaiyán y Armenia que se encuentra en conflicto hasta el día de hoy.

«Nuestros ojos devuelven la luz

Y la luz el silencio

Para nunca reconocerse

Para sobrevivir a la ausencia».

Paul Éluard